jueves, 31 de julio de 2014

Ojos cerrados.


6:48. Amy despierta con vendas en los ojos sin saber por qué. –Wes… -ella lo busca con las manos – ¡Wes! Él, que dormía a su lado responde  –Estoy aquí, tranquila. – ¿Por qué no puedo ver? –Son las vendas, no te preocupes. Llegan dos enfermeras, una de ellas le retira el vendaje a Amy mientras que la otra le explica a Wesley lo que sucedió. –Su chica, sufrió un impacto directo a los ojos por agua salada que atravesó parte de su pupila. Estará bien, pero aún es indefinido el periodo por el que su chica no podrá ver. – ¡¿qué?! –lo siento mucho. Dijo la enfermera antes de retirarse con su compañera y darles el alta.

Amy –tengo miedo. –te ayudare. –Has hecho mucho por mí, déjame en un asilo para discapacitados, estaré bien. –no quiero dejarte… no sé por qué. –No quiero que lo hagas, pero creo que es lo correcto –Empezaremos una nueva vida. – ¿cómo? –tengo suficiente dinero como para sobrevivir los siguientes 15 años. – ¿Cómo es eso posible? –mis ahorros de cuando era niño… uno que otro trabajo sucio. –Eres un ángel.

Dos semanas después.

Patitas de perro se oyen subiendo las escaleras – ¡Rocco, ven perrito! El lazarillo corre hasta su compañera moviendo la cola y devolviéndole la pelota. Vuelve a lanzar la pelota y Wes la toma por la cintura –Creo que de verdad le agradas. –El hecho de que sea lazarillo no quiere decir que no pueda jugar. –Tienes razón. Wes levanta a Amy y la lleva hasta el sofá. Rocco se queda comiendo  en la sala de estar mientras la pareja sube las escaleras. –Nunca creí que mi discapacidad fuese tan fácil de llevar. –No es fácil de llevar cariño, es solo que has sabido como defenderte y no perder las esperanzas con esto. –Ni siquiera cuando creí que te morías perdí las esperanzas… tú me haces querer ser más  fuerte. Él la abraza fuerte a la vez que le sube el camisón. Susurra –eres la más hermosa. –y tú me haces desear recuperar la vista, ya no quiero verte solo en mis sueños.

Caricias los llevan a un beso; y esa mezcla los lleva a hacer el amor, suave y placentero. Literalmente hasta al amanecer. El tiempo pasa increíblemente rápido y caen dormidos uno sobre los brazos del otro.

Tres meses después, Amy puede ver un poco mejor, no del todo, pero ve más que sombras.

Una mañana como cualquiera, sale con su lazarillo a la farmacia.
Pocas horas después, llega a casa con una cena preparada y un regalo. – ¿qué es esto cariño? –quiero que celebremos este milagro. – ¿qué sucedió? –Estoy embarazada. – ¡oh dios! Wes la abraza y la levanta dando vueltas. Se le ponen los ojos llorosos de felicidad y besa el vientre de su prometida. Wes –no creí que eso fuese posible por la condición de mi sangre. –ni yo querido, ni yo. Se sientan a comer. –Por nuestro bebe. –Por una vida juntos. –te amo. –y yo a ti Amy. Finalizó mirándola como si solo ella existiera. Como si solo ella importara.

Un año y 8 meses más tarde.

Él bebe está aprendiendo a caminar. Nació prematuro, pero muy sano. Ese mismo día, la familia fue a visitar un parque y de camino en la radio suena “The Forgotten” de Green Day. Aparcan y esperan a que culmine la canción para bajar.

Josh, él bebe ríe a carcajadas mientras su madre lo columpia y su padre toma fotografías.
Wes toma fotografías a cada momento y por cualquier cosa que hace su pequeño hijo. –Amor voy al baño con Josh, vuelvo enseguida. –claro cariño. Un beso inocente los separa, quizá para siempre.

Mientras ella cambia a su hijo, el lazarillo comienza a gruñir – ¿Qué tienes Rocco? Dice la chica mientras sujeta fuerte a su hijo. Se oye un disparo. Se tumba en el sueño cubriendo a su pequeño. El lazarillo corre hasta donde ocurrió el suceso; a los pocos segundos Rocco llora, chillando como si lo estuviesen lastimando.

Amy pregunta a las personas cercanas si es seguro salir antes de seguir caminando.  Si, pero le advierto. La escena es fuerte. Nerviosa sale del baño con cautela. Ve a Wesley agonizante, tirado en el suelo con sangre en su pecho. Un desgarrador grito perturba varios tímpanos.

Llegan los paramédicos.

Con un brazo sosteniendo con poca fuerza a su bebe llora sobre el cuerpo de su amado. –Permiso señorita, él necesita ser llevado a emergencias. –ella asiente con la cabeza llorando inconsolablemente.


Se le acerca una anciano alto. –Tranquila chiquilla, tu esposo es fuerte y sobrevivirá. – ¿Cómo puede estar tan seguro? Pronuncio con voz temblorosa y secando sus lagrimas. –Porque es mi nieto. El anciano sonriendo acaricia el rostro del pequeño y se va.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario