domingo, 13 de julio de 2014

Vida de una informante invisible. Parte I


Alissa. Joven, alta, de cabello castaño claro,  ojos pardos y facciones que hacen resaltar su feminidad, nos cuenta qué se siente ser invisible en el mundo real (Parte II).

Con 20 años de edad, la publicista es a su vez informante, por no decir espía. 


La chica se encuentra en el bar al que acude constantemente, y donde su intermediario Blake, trabaja. –Ali ¿un trago? –Mejor dos. –¿está todo bien?  –no preguntes. Beben mas de dos shots de tequila y luego todo parece estar mejor.

Un hombre obeso y bien vestido, entra al bar con una mirada imponente. –es el contacto. Susurró Blake. –Gracias. Respondió Alissa. Antes de que se siente, el hombre habla –no te sientes, no vamos a negociar aquí. La chica se disculpa y sigue al hombre que aún no se ha presentado. –Quisiera saber su nombre antes de salir de aquí señor. Dijo la chica. –¿para que quieres saber mi nombre?... –abre la puerta del auto –¿para saber quién te mato? –el hombre suelta una carcajada y la empuja hacia el interior del auto. Otros dos hombres que lo acompañan están bien armados y no dudaran en matar a la chica de ser necesario. –¿Qué tienes para mí? –preguntó el hombre mientras acariciaba la pierna de la joven. Ella se sacudió la mano del hombre y le entrego una cd. –¿aquí está todo? –Las cuatro semanas. –¿Qué encontraste? Esta vez, hace caricias en el cuello de la chica. –Lo que usted esperaba desde el principio. –¿Mi esposa me es infiel con el entrenador personal?… lo sabía. –no exactamente. Respondió, mientras se alejaba. –Le es infiel con el paisajista. –p-p-pero el paisajista es mi hermano. –exacto.
El auto se detuvo, Jim (el hombre) le dio el dinero a la chica y se fue.

De vuelta en el bar.

Blake –¿Cómo te fue? –buena paga, solo eso. Respondió Alissa encogiéndose de hombros –brindemos por eso. – no tengo ganas, lo siento. Sera en otra ocasión. –Entiendo. Ella va por sus cosas. –Que descanses. –Igual tú. Ambos se despiden y se marcha.

Llega a casa, enciende su iPod y lo conecta al reproductor. La primera canción en sonar es “Prayer Of The Refugee” de Rise Against. Cuando se está duchando comienza a sonar “Hero of war” de la misma banda; los recuerdos en su mente pasan como viñetas... su padre en la guerra, su madre desconsolada, su hermano pequeño. Lo más irónico es que  su padre sobrevivió a la guerra, pero fue asesinado mientras compraba medicinas para su hijo, al que hacía poco le habían diagnosticado leucemia. Acabo la canción y fue como despertar de un sueño, el agua ya no estaba tan caliente y el jabón ya se había consumido casi todo en el suelo.
Sale de la ducha, se prepara un té de manzanilla y se va a dormir.

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