Estaba oyendo aquel músico que me recomendaste hace unos
meses y, debo admitir que la manera en que su voz acaricia mis problemas y se
los lleva, me ha motivado un poco. A veces imagino que su voz es la tuya y me
sorprendo pensando en ti otra vez. “One” en especial me hace desear estar
contigo justo ahora, mientras te escribo.
Evan, a veces te siento conmigo y luego reacciono. Mucho
después de que le hablo a las paredes como si fueras tú. Solo quiero saber cómo
eres, como se siente estar contigo, si sientes lo que escribes para mí, o solo
copias y pegas de internet. No me malinterpretes, es solo que he dejado de
creer en el amor y cuando hablo contigo… vuelvo a creer en él de a ratos.
Te recomiendo escuchar “The edge of a pedal” de Bran Craine,
la estaba escuchando justo ahora y no pude evitar pensar en un sueño que tuve
contigo, algo atrevido debo advertir.
Estábamos tú y yo, en una cama bajo el mar… sueño al fin. Y
cuando nos despertamos estábamos en un balcón que más bien, era una cueva muy
fina. ¿Te imaginas? Pasamos de estar en una cama bajo el mar con flores azules,
a estar en una cueva que parecía una suite volcánica.
Sé que esta carta es un poco corta pero, sentí la necesidad
de enviarte una última antes de conocernos. Aun no puedo creer que hayamos
quedado en vacacionar juntos.
Nos vemos pronto.
Eliana.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario