miércoles, 13 de agosto de 2014

Cartas a Evan.


Sé qué hace mucho no te escribo.

El compromiso me asusta, amarte y que después no me ames, me asusta. Hace un par de días salí a correr y te vi. Con tu cara de cachorrito perdido, estabas buscando trabajo cerca de mi casa… por un momento quise pensar que era para estar más tiempo conmigo, pero al mismo tiempo quería no ilusionarme. Después de tanto tiempo creí que quizá no querías verme.

¿Me equivoque? Por favor házmelo saber, porque no he deseado nada con tanta fuerza en mucho tiempo. Estar con alguien, reír con alguien, además de mis cartas y mis libros.

Dímelo.

Tú tienes toda una juventud por delante, en cambio yo soy  una mujer frustrada. Tengo 5 años más que tú, me duele admitirlo, pero quizá es tiempo de que busques a alguien más. Alguien que no vaya a decepcionarte o a lastimarte. Yo no te puedo garantizar felicidad y creo que felicidad es lo que mereces.

Tu llamada me de ayer me dejo atónita. No me dejaste hablar, pero supongo que ese era el objetivo, querías hablarme, no que habláramos. Lo entiendo, es como desahogar todos tus sentimientos sin esperar una respuesta a cambio.

Me dijiste que cuando quisiera podía irme contigo, que no te importaba si era lo correcto o no. Yo solo pensaba que seria un error hacerte caso, pero he cometido muchos errores en mi vida, este no será uno de ellos.

Evan cariño, piensas como un adulto, besas como un experto, amas como un anciano y eres, apenas un muchacho.

PD: Por cierto, hace unas semanas te vi mientras conducía. No pude evitar tomarte una foto.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario